Iluminación, Creación y Despertar
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Iluminación, Creación y Despertar

Vayehi Miketz – Y fue al final – Iluminación, creación y despertar.


¡Shalom! Bienvenidos a una nueva tertulia con el Zóhar, hoy hay una confluencia cósmica, estamos en Rosh Jódesh, es decir el primer día del mes donde existe lo que se llama cósmicamente la luna nueva, estamos creando una nueva energía, y tercero estamos disfrutando la energía del milagro Janucá, tres energías muy poderosa que están confundiendo en este momento en el día de hoy, y como siempre decimos, si sabemos hacia dónde se dirigen los vientos, podemos llevar la embarcación hacia donde queremos orientarla, y hoy por lo tanto tenemos que estar más alertas, más conscientes de los hechos que ocurren, porque están impregnados con estas poderosas energías, y creo que lo más conveniente es que empecemos con la energía del milagro, de Janucá, y para ello el salmo que normalmente se recita durante los ocho días, es el Salmo 30.

El salmo 30 y los milagros


El rey David fue el que escribió el Libro de los Salmos, y el intuyó esa fuerza poderosa que iba a significar edificar la casa santa, lo iba a hacer su hijo Salomón, no lo iba a realizar él en su vida, él murió, le sucedió el rey Salomón y él fue el que creó la gracia, y David en esa proyección profética que él manejaba sintió esa energía y la plasmo en este salmo 30, en el que se encuentra el Tetragramaton, y que es un sonido que actúa como una llave, la cual nos permite de este plano totalmente terrenal, material, denso, de manifestación, poder acceder a planos superiores a través de la oración, es decir lo que expresa nuestra boca, nuestra palabra, nuestro corazón, se va materializando en la medida que va lindando con mundos o planos de energía mucha más pura, y por ello este plano tiene diez veces esa clave y cada una de las veces nos alude a uno de los diez momentos que se expresan en ese esquema que utiliza la Kabbalah, que se llama el Árbol de la Vida, ese árbol tiene aproximadamente diez focos, que se llaman sefirá, plural sefirot, y cada una de esas sefirot que son núcleos donde hay una función específica en cada uno de ellos, este nombre sagrado que está aquí en el salmo nos va abriendo la puerta para permitirnos acceder a cada una de las sefirot, por ello es importante este salmo como apertura para los milagros, ¿y que es un milagro? Un milagro, en el entendimiento humano es algo que reúne la cualidad de lo inesperado, y se produce, sabemos que en el mundo de la realización divina todo es posible, pero eso que no esperamos y que de repente aparece en el contexto de nuestras vidas, lo llamamos milagro, en la medida que eso que se va proyectando, el milagro va siendo más amplio, por lo tanto nosotros somos vasijas para ese milagro, la vasija es el contenedor y el milagro la energía. Entonces ¿cuanto milagro se va a producir en mi vida? Pues lo que yo desarrolle como vasija, y una de las formas es ampliando la consciencia en la medida que yo espero de la vida, el milagro va a ser más allá de esos límites de los cuales estoy atento esperando.

Las emociones


Las emociones sabemos que son las que motivan a las personas a ser humanos, somos humanos porque tenemos emociones, si no, no fuéramos humanos. Las emociones son algo muy particular del ser humano y en medida que éste las despliega, va justificando mas ser humano. Entonces el Zóhar nos dice que una emoción importante, cósmica, se despertó cuando el rey Salomón construyó el templo, y la alegría fue similar a la que “expresó” el creador, cuando creó al mundo, y esa alegría se reprodujo aquí cuando se construyó la casa santa. Eso nos da la pauta de cuán importante fue este templo, ya lo hemos adelantando en otras tertulias y hemos dicho que la razón de crear el mundo con el hombre, la razón es que el creador que es infinito, omnipresente, tuvo la voluntad de crearlo para él convivir con ese hombre, así nos explica la Kabbalah. Pero ¿porque su voluntad? ¿porque el género y creo esto? Él lo hizo con la intencionalidad de que eso que es totalmente espíritu, pueda convivir con el ser humano, de hecho él se manifiesta en nosotros en pequeña porción que es el alma.


Los niveles de energía son cuatro según la Kabbalah, el material, que es este que vemos, el de las formas, que quiere decir que todo objeto tiene seis formas, largo, alto, ancho, tiempo, espacio y volumen, después esta el nivel de las esencias, y el de la divinidad. Entonces en el nivel inmediato, allí están los ángeles, por eso ellos en la iconografía tienen seis alas, simbolizan las seis formas que caracterizan ese segundo nivel, y todos los ángeles se fabrican ahí, y están dirigidos por Metatrón, es decir que ese nivel de las formas es la contraparte espiritual de este nivel, por lo tanto el santuario, o la réplica espiritual del templo se fabricó en ese segundo nivel, y Metatrón fue el sacerdote.

La Energía, La Luz y La Alegría


Cuando el santuario fue creado, la humanidad sigue siendo igual, nada cambio, solo que el ser humano empezó a tener una experiencia diferente de la realidad, donde anteriormente se veía como algo muy difícil de mover, pero ahora que ya por primera vez se estableció la presencia, es como ya puedo vivir, ya encuentro otro aliciente para mi vida y eso trajo dos cosas dijo el Zóhar, por un lado despertó alegría, que es una emoción importante, y además trajo luz a todo el contexto de estos cuatro pisos que conforman la energía vibratoria según la Kabbalah, y al traer la luz la vida se hace mucho más apetecible. 


No hubo una alegría en esos mundos, en aquellos días, y entonces los de abajo y los de arriba expresando esa alegría, empezaron a pronunciar palabras, cánticos, y esos cánticos  son los que David en su capacidad profética captó y plasmó y conocemos con el nombre del salmo 30, y por eso este salmo es la apertura del momento importante de Janucá, cuando encendemos el candelabro de ocho velas lo pronunciamos, porque estamos rememorando el semblante de ese ensamble que ocurre entre lo de abajo y lo de arriba, y como profunda enseñanza que nos transmite el Zóhar, porque él lo presenta de esta forma, y si lo hace así es por algo, nos está diciendo claramente que todo depende de lo que nosotros hagamos aquí abajo, las decisiones son eminentemente humanas. Y esto es el profundo mensaje que nos transmite el Zóhar.

La vasija, el agua y la Fiesta de las Luces

En este mundo nosotros vivimos para crear vasijas, para crear recipientes, para poder recibir las agua que vienen de arriba, cuando la Torá, la ley, los profetas, hablan del elemento agua, se refiere a lo que significa la ley revelada, la ley divina, que actúa como el agua, porque la vida humana se mide a través de la presencia de agua. Aquí las aguas de arriba y las aguas de abajo, es la divinidad espiritual y la divinidad material, y ¿cómo se logra ese encuentro de arriba y abajo? Hay un trabajo aquí abajo, y ese trabajo es justamente los buenos pensamientos, la coherencia interna que debemos tener entre lo que pensamos, lo que sentimos, lo que debemos hacer, porque la mayoría de los seres humanos pensamos una cosa y nos encontramos haciendo otra a nivel inconsciente.


Estos días de janucá, son días apropiados para esta reflexión, porque sabemos que lo de abajo es lo que mueve lo de arriba, que lo que aquí podamos resolver, es lo que arriba nos va a permitir evolucionar como alma, porque cuando actuamos así es cuando vemos la vida integralmente, es decir que somos cuerpo y alma, y que no es comida para hoy y hambre para mañana, si no, comida para hoy y para siempre, ese es el gran aprendizaje que nos brinda este salmo 30 la alegría, el regocijo, el amor entre los mundos, la materia, la energía, entre los seres humanos, cómo podemos crear ese amor a través de acciones que cuando las hacemos acá se replican arriba. Este es un mensaje más profundo que nos da la Kabbalah, cuando encendemos las velas que correspondan según el día, estamos sacando esa luz que significa la creación del mundo, cuando Dios dijo; hágase la luz, esa luz es la que está en esas velas que nosotros encendemos en Janucá. Estamos hablando de las virtudes, cada luz de Janucá, es una luz de iluminación, que crea circunstancias diferentes a las que estamos viviendo, es una luz que representa que estamos atentos, despiertos a la vida que se proyecta cada vez que iniciamos la Janucá.

Si prefieres escuchar, puedes descargarlos!

Tertulia con el Zohar 5779 Miketz Iluminación, Creación y Despertar I
Tertulia con el Zohar 5779 Miketz Iluminación, Creación y Despertar II

Rabbi Isaac Benzaquen

De padres marroquíes, Rabbí Isaac Benzaquén Benzaquén, desde muy temprana edad obtuvo el título de Moré (maestro e instructor en la cultura hebrea) y continuó estudiando bajo la tutela de su padre y su abuelo, importantes eslabones en la cadena de ancestros Kabbalistas, es autor de los libros como “Exilio y Kabbalah en la historia del pueblo de Israel”, “La Kabbalah en imágenes”, entre otros.

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